sábado, 21 de abril de 2012


La ira puede es una emoción saludable. 
   Mucha gente maneja la ira suprimiéndola demasiado o expresándola de una manera hostil.  
       Si usted creció en una familia donde no era ‘bueno’ tener iras o donde la ira era usada para controlar otros miembros de la familia, cualquier señal de antagonismo posiblemente hace que usted se ponga nervioso o nerviosa.  
   El mal manejo de la ira te puede conducir a problemas de salud como dolores de cabeza, hipertensión, problemas gastrointestinales, ansiedad o depresión.  
   El expresarse de una manera firme, pero no agresiva, es la manera más saludable para poder manejar la ira.  Su meta debería ser aprender como expresar clara y directamente sus preocupaciones y necesidades, sin herir a otros o sin tratar de infundir miedo sobre ellos.  
   La ira incontrolable es un comportamiento aprendido que necesita ser cambiado.  

      CONSEJOS QUE LE PUEDEN  AYUDAR: 

Tómese un respiro. Aunque suene simplista, el contar hasta diez y salir del cuarto ayuda a restaurar la paz.  Cálmese respirando profundamente y con pensamientos positivos sobre usted mismo. 

Use técnicas de relajación. Respire profunda y rítmicamente mientras relaja sus músculos, un grupo cada vez, y visualizando una escena placentera. 

Repítase declaraciones que lo calmen. Frases reiteradas positivas dichas a usted mismo como: “Mantén la calma,” “Estoy enojado, pero lo puedo controlar,” o “no debo dejar que esto me moleste.” 

Haga ejercicios aeróbicos. Salga a caminar o a andar en bicicleta. Juegue basketball o levante pesas. 

Use el humor para aliviar la tensión. Piense en una historia o chiste jocoso.  Imagínese a usted o a la persona con la que usted está con coraje en una situación ridícula. 

Mantenga un diario de iras.  Identifique los tipos de situaciones que provocan su ira y registre sus reacciones. 

Hable con un amigo comprensivo o con su esposa/o, con su médico o terapeuta. El ser capaz de hablar sobre sus frustraciones puede ayudarlo a desactivar su ira.  El decir, ‘estoy furioso; o ‘estoy tan enojado que podría…’ lo ayudará.  No espere que su interlocutor resuelva su problema, pero considérese con suerte de tener alguien que le permita desfogar. 

Perdone a la otra persona. Reconozca que no es realista esperar que todos se comporten de la manera que usted desea.  Visualice deshacerse de la ira e imagínese que en usted existen sentimientos de quietud y calma.

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